miércoles, octubre 29, 2008

http://kaluz.wordpress.com/

Este blog se cambió a http://kaluz.wordpress.com/

este muñeco...

Se cambia de aparador...

he adoptado una plantilla en wordpress.com y de hoy en adelante podran leer las nuevas entradas en http://kaluz.wordpress.com/

martes, mayo 13, 2008

One day trip to New York City!

As everyone knows I work at IWPR. I got here last July. I moved all the way from Mexico to take a position as a research assistant in the heart of downtown DC. I didn’t know anybody or anything, but things worked out well. My supervisor is Dr. Vicky Lovell, a bright and organized mind that is slowly ordering my mind as well… (A difficult task)
I get to do many things in my work, from boring tasks such as answering phones, making copies and archiving stuff to the exciting data analysis…yes! I love making tables, and as simple as it sounds, sometimes making tables can be a great challenge; especially after breaking down and weighting the sample.
One of my first assignments (my first challenge) was to work with the Rockefeller Foundation American Workers Survey. The survey was conducted by Yankelovich Inc. to sense to what extent Americans feel economic insecurity…and we where responsible for analyzing these valuable data trough gender lens. We needed to find out what women in different groups where feeling. We wanted to know for example how where African Americans and Hispanics doing, depending on another set of characteristics like education, class, and employment status. [Technical note: My most valuable assets to work on all this breakdowns were the tabout stata command and foreach loops. btw, Tabout is a must, for anyone in the table-doing business].
My tables shown what we where expecting to find. Women feel more economic insecurity than men and minority women are far more vulnerable than any other group; and surprisingly high-income women also share some of the same vulnerabilities and concerns. Many people reported not saving enough for retirement (what a surprise, I’m not saving enough either...) but for me, one of the most striking figure reveals that 12 percent of mothers, compared to 6 percent of fathers could not afford to take a child to the doctor or that 7 percent of women went hungry because they didn’t have enough money to put food in their tables!!
The report was finalized a couple of months ago and released last Thursday in New York City… (Here is where the post title comes in!) And I went on a one-day trip to NYC for the press conference. Awesome trip!!! First I love traveling anywhere, second I love IWPR events and third I love NYC. I took the train from Union Station to Penn Station and walked from there to the Rockefeller Foundation Office (needless to say in the 5th Avenue) no extra time for sightseeing… but enough time to enjoy the skyscrapers and never-ending buzz of the big apple. The press conference went well too… big media outlets probably quoting Vicky! (way to go boss!), delicious unhealthy food that I didn’t eat and interesting discussions where Heidi shone!
I think the report definitely is worth reading, besides this is the first publication where I appear as a co-author, (yay!) I’m very grateful for that. Also, many thanks for all the people that helped me along the way while doing these tables.

Click here to download it… and enjoy! All comments welcomed.

miércoles, abril 23, 2008

Tres años después de la tormenta


Había escuchado poco de la ciudad y mucho de Katrina y en realidad tampoco sabía tanto del huracán, sólo había visto las imágenes escandalosas de una ciudad ahogada al borde del caos hace algunos años y lo había escuchado mencionar a menudo en mi oficina, pero jamás me interesé por su historia o imaginé el esplendor que aún tenia la ciudad decadente.

Gracias al Institute for Women’s Policy Research (IWPR, por sus siglas en inglés), me inscribí a la conferencia anual del Population Association of America que se llevó acabo en la ciudad de Nuevo Orleáns del 17 al 19 de Abril.

A mi llegada fui al barrio francés, lleno de tienditas de antigüedades, restaurantes de comida creole y galerías de arte. El barrio tiene un aire colonial con sus balcones llenos de flores de colores vivos, barandales de hierro forjado, y calles angostas que llevan nombres como sacados (de de los duques de la corte de Orleáns) de un poema: Conti, Burgundy, Toulouse, etc. La gente deambula por las calles sin prisa y se detiene a escuchar las bandas de música callejera, a festejar o a curiosear en las tiendas hippies y vintages de los alrededores en las que venden chácharas y muñecos vudus. El barrio francés es la mezcla de muchas voces que hablan al mismo tiempo: creoles, africanos, franceses, españoles, americanos y últimamente también de un montón de turistas.

A unas cuantas cuadras del hotel en el que me hospedaba, en la calle Canal, se encuentra la catedral de St. Louis y la plaza de Armas ahora conocida como Jackson Square en la que uno se puede topar con todo tipo de lectores del tarot y la fortuna; enfrente de la plaza se encuentra el Café du Monde, lugar del que todos hablan y al que nadie puede dejar de ir a comer beignets (donas fritas con sabor a churros) con leche. En la noche, fui a cenar Gumbo, al Burbon St. y un concierto en el Preservation Hall, donde según los locales, se escucha el mejor jazz del mundo.


Aprovechando que ya iba a andar por allá, me uní al equipo de investigadoras del IWPR, que se encontraban en la ciudad entrevistando a personas desplazadas por Katrina. El estudio que están realizando espera capturar las historias de lucha de las mujeres que eran residentes de los edificios de vivienda pública antes del huracán, y que no han podido regresar a sus hogares debido a la orden de demolición de estas unidades por parte del gobierno federal, esto a pesar de que más de 12,000 personas están desamparadas.

Las Naciones Unidas ha llamado la atención varias veces al gobierno de Estados Unidos, incentivándolos a detener las demoliciones, pero sus esfuerzos han sido en vano. La ONU ha declarado que los edificios están estructuralmente en forma y que hubiera costado mucho menos rehabilitarlos que remplazarlos. Sin embargo, parece que la evacuación fue una bendición para los planes del gobierno, quien desde hace tiempo tenía intenciones de demoler las unidades; y además, lo expresó públicamente. A los lectores del Wall Street Journal, el 9 de septiembre del 2005, el congresista republicano de Louissiana, Richard Baker dijo “We finally cleaned up public housing in New Orleans, we could’t do it, but God did."

A diferencia de la magia del área turística, en las zonas más pobres y en la que se encuentran los edificios de vivienda pública, parece que Katrina apenas pasó hace unos cuantos meses. Las casas de madera yacen resquebrajadas todavía con las pertenencias de los que alguna vez fueron sus dueños y que ahora se encuentran varados en alguna ciudad de Houston o Atlanta sin los recursos suficientes para regresar.


En mi estancia allá, en compañía de la Dr. Henrici, directora del proyecto, tuve la oportunidad de escuchar de viva voz las experiencias de locales afectados por la negligencia de su gobierno, que además han sido históricamente los más pobres y marginados de la sociedad. No cabe duda que hoy, a casi tres años de la tormenta el estrés y sufrimiento que causó la falta de planeación del sistema de diques, las inundaciones y la indiferencia y tardía respuesta por parte del gobierno estadounidense, sigue presente en los habitantes de Nuevo Orleáns; no hace falta que lo digan, se puede ver en sus ojos, y sólo algunos guardan la esperanza.

El viaje a la ciudad menos gringa de los Estados Unidos, las conferencias de la PAA y mis primeras experiencias de trabajo de campo en investigación cualitativa hicieron de este un viaje una experiencia inolvidable que despertó en mi la curiosidad por conocer la historia y problemas de la única ciudad del tercer mundo en el primer mundo...





lunes, abril 21, 2008

housekeeping!

Esta entrada es para invitarlos a que visiten mi página de Interne’ (http://clau.williams.googlepages.com/) en la que también estaré subiendo los artículos que escribo

domingo, abril 13, 2008

Georgia 11

Mis planes de media tarde son irme a la cama a las 8pm, para poder ganarle al despertador al otro día (y no estar bostezando a media mañana); pero en realidad nunca sucede. Siempre me engancho en algo más y generalmente es hacerme de comer, doblar ropa o uno de esos quehaceres aburridos, pero necesarios de los que nadie se escapa. Y para variar y no perder la costumbre, sólo posteo cuando la nostalgia de escribir me llena, (aunque debo de admitir, quisiera hacerlo más seguido). Hoy es una de esas noches con sueño, en las que no quiero dormir.

Han pasado muchas cosas, vengo regresando de Atlanta, de escuchar a muchas mujeres feministas y antes de decir cualquier otra cosa, los aplausos de la noche sin duda son para Eleanor Smeal. Bueno, explico un poco más. El IWPR (lugar en el que trabajo) co-organizó una conferencia de justica económica para las mujeres con NOW (National Organization for Women) y NCNW (Nacional Council of Negro Women) y Heidi, la jefa máxima suprema, decidió que la situación financiera era lo suficientemente buena como para llevar a un staff más, o sea yo. Y me la pasé muy bien en Atlanta (aunque lo único que conozco es el Sheraton) expuse un póster (Brecha salarial por género, claro) y fui a muchas conferencias: migración, calentamiento global, paid sick days… monjas feministas, sida. Fue divertido cuando en la conferencia plenaria presenté los keynote speakers: mi acento bajo la lupa. Subiré una foto, si es que alguien me tomó


Tantas palabras de tantas mujeres… y quiero seguir hablando!... ja. Saque una cuantas conclusiones en el vuelo de regreso (imposible no filosofar, si siempre se atrasan los vuelos). Quiero seguir investigando, quiero llegar al fondo, pero quiero menos números… quiero hacer cosas culturales/sociales (y que no tengan que ver con el mercado laboral), quiero seguir escribiendo, escribir un libro, quiero ser dura con las palabras y además una escritora sensata.

miércoles, abril 02, 2008

La ciudad de los cerezos...

- Cherry blossom girl-

Para mí, los árboles han sido motivo de admiración desde que llegué a Washington. A diferencia del clima templado y semi-calido de México en el que pocos árboles pierden las hojas y la mayoría se mantienen verdes a lo largo de todo el año, aquí los árboles se transforman y cambian de colores al ritmo de las estaciones. Desde el rojo y amarillo en el otoño hasta los colores pastel de la primavera, que duran apenas un par de semanas para volverse verdes.

Los árboles de cerezos que rodean el río Potomac son los árboles más admirados, tanto por los locales como por los miles de turistas que cada año vienen a Washington para festejar la llegada de la primavera en el festival nacional de los Cherry Blossoms. Este año se espera que más de 700, 000 personas asistan al festival.

Los árboles de cerezos o los “sakura”, son una de las plantas más admiradas y cuidadas por la cultura japonesa; y como signo de amistad la regalaron a Estados Unidos en 1912. El 27 de marzo de ese año, la primera dama, Lady Helen Taft y la esposa del embajador de Japón, Viscountess Chinda, plantaron los primeros árboles, que se volvieron legendarios en Washington. En 1965 el gobierno de Japón hizo otra donación de 3,800 árboles yoshino a la primera dama Lady Bird Johnson, quien estaba determinada a embellecer la ciudad y, algunos de los primeros árboles que se sembraron siguen floreaciendo.
El festival de los Cherry Blossoms, se celebró por primera vez en 1935 como iniciativa de la sociedad civil, y desde entonces (con interrupción en la segunda guerra mundial) se celebra cada año. Hoy en día el festival tiene una duración de dos semanas y es cuidadosamente organizado por el Nacional Cherry Blossom Festival Inc., un conjunto de organizaciones que representan a la sociedad civil y a la comunidad empresarial de Washington. Y digo cuidadosamente, porque es muy difícil predecir el día en que la mayoría (más del 70%) de los árboles florearan, por lo que cada año el festival se organiza en diferentes fechas.

El festival consiste en eventos culturales, actividades recreativas, conferencias y pláticas sobre la historia y cuidado de los árboles, así como de la cultura japonesa. Otros eventos incluyen concurso y exhibición de fotografías, demostraciones de origami, desfiles de moda y una carrera de 16 km. El día en el que arranca el festival, muchísimas personas se reúnen en el National Mall (parque entre el monumento a Lincon y el Capitolio) para volar papalotes. Y en el último sábado del festival (este año el 12 de Abril) la gente sale a las calles para vitorear el desfile de enormes globos de helio, artes marciales, bailes y demostraciones de la cultura japonesa.

A pesar de todas las actividades que se organizan, a muchas personas les basta con pasearse a lo largo del río Potomac y tomarse fotos con los cerezos, árboles indescriptiblemente bonitos e inusuales en esta época del año... muchos somos a los que nos llena de admiración la ciudad de los cerezos.